Mourão es un pueblo de poco más de dos mil habitantes, en el distrito de Évora, en la orilla oriental del Gran Lago de Alqueva y a pocos kilómetros de la frontera española.
No es un pueblo turístico, y eso es lo que lo hace interesante. Hay tienda, carnicería, dos o tres cafés con gente dentro a media mañana, y restaurantes donde se come bien por diez o quince euros.
El castillo
En el punto más alto del pueblo. Las murallas del siglo XIV rodean el casco antiguo y desde arriba se ve la llanura hasta perderse de vista — y, al fondo, el agua del Alqueva.
El acceso es libre y la subida es corta. Al final de la tarde es el mejor mirador del pueblo.

La iglesia parroquial
La iglesia de Nossa Senhora das Candeias, en el centro, es el edificio más imponente de Mourão. A finales de enero y principios de febrero es el centro de las fiestas en honor a la patrona, cuando el pueblo se llena y la fachada se ilumina.
Más sobre las fiestas de Mourão →
La playa fluvial
A un kilómetro del centro está la playa fluvial de Mourão, la mayor del lago Alqueva: 320 metros de arena en una isla, con Bandera Azul, sombrillas gratuitas y piscina flotante para niños.
Es la principal razón por la que mucha gente elige Mourão como base en verano.
Comer y beber
Se come bien y barato. Cocina regional alentejana — migas, caldereta de cordero, cerdo ibérico — en restaurantes pequeños y familiares.
Dos notas prácticas: la mayoría cierra un día por semana, y fuera del verano algunos solo sirven comidas. Sugerencias →
Qué queda cerca
- Playa fluvial de Mourão — 5 minutos
- Monsaraz — 20 minutos, cruzando el puente
- Aldeia da Luz — unos 20 minutos, en el mismo municipio
- Observatorio Dark Sky, en Cumeada — unos 25 minutos
- Reguengos de Monsaraz — 25 minutos
- Évora — 60 minutos
- Badajoz — aproximadamente 1 h 15
Por qué alojarse en Mourão
Porque está en medio de todo sin estar encima de nada. La playa a cinco minutos, Monsaraz a veinte, el observatorio a treinta — y, al final del día, un pueblo tranquilo sin colas ni ruido.
La Casa de Santa Margarida está aquí, en una calle estrecha a un minuto del centro, con patio y piscina privada.


